¿Eres nuevo en esto del surf? Todo lo que debes saber para entregarte a las olas con buena disposición y sin complejos.

La preparación

 

Ya has localizado tu “spot” (el lugar donde vas a surfear): fuera de la zona de baño delimitada por las banderas azules, donde está prohibido surfear. No hay demasiados surfistas en el agua para evitar colisiones pero tampoco estás solo: si ocurriera algo, otro surfista podría acudir en tu ayuda.
Agarras tu tabla encerada debajo del brazo y verificas el estado de tu “leash” (la cuerda que une al surfista a su tabla y que se ata por detrás del tobillo con velcro, esta permite al surfista recuperar su tabla rápidamente tras una caída).

 

Surfear la ola

Una vez en el “line-up” (zona donde rompe la ola), debes estar atento: una ola que se rompe en toda su longitud no debe surfearse. Una ola es “surfeable” cuando evoluciona y rompe de manera progresiva. Se le llama una “derecha” si rompe hacia la derecha cuando se la surfea, y una “izquierda” en el caso contrario.

Antes de tu primer “take-off” (cuando el surfista pasa a posición erguida, listo para deslizarse sobre la ola), comprueba que tienes la prioridad, es decir, que eres el surfista que está “en el pico” (el que está más cerca del punto donde empieza a romper la ola). La regla dice que sólo debe haber un surfista por ola.
 
Una ola puede romperse en dos direcciones: el primer surfista que se ponga de pie tiene la prioridad. Si tiene dos direcciones de rompiente diferentes, los dos surfistas tienen la prioridad y cada uno se dirige hacia su lado correspondiente.

El surfista de la ola tiene prioridad sobre los demás que remonten por el ancho y debe hacer todo lo que esté en su mano para evitar la colisión. Por su parte, el surfista que alcance el pico debe evitar al que surfea la ola, rodeando la zona de surf, y pasar por el interior de la ola y no por el brazo.

Si tienes en cuenta estas pocas normas, ¡te sentirás como pez en el agua!
 

 

 

(CDT des Landes - Última actualización 23/03/2017)