Dax y el Pays d’Orthe

Cultura, historia y gastronomía

A mitad de camino entre el País Vasco, las montañas bearnesas y las playas del sur de las Landas, el Pays d’Orthe y Arrigans son un lugar aparte, con un rico patrimonio arquitectónico y un patrimonio natural excepcional. Al igual que Dax, ciudad termal, cultural y festiva, parada obligada en las Landas. Gastronomía, tradiciones, sorprendentes parajes moldeados por el río Adour y los gaves (“río” en gascón) pirenaicos … aquí hay para todos los gustos.

Saint-Vincent-de-Paul a Pouillon
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Saint-Vincent-de-Pauly Buglose

Aquí nació Vincente de Paúl en 1581. Este sencillo sacerdote, fundador de congregaciones e incansable luchador contra la miseria, se hizo mundialmente famoso tras su canonización en 1737. La Maison Ranquines, donde nació, forma parte ahora de la Cuna de San Vicente de Paúl, lugar de peregrinación y espacio museístico. Uno de los robles más antiguos de la región, que ya tenía 400 años cuando nació Vicente de Paúl, sigue en pie junto a la casa. Apartada del pueblo se encuentra la aldea de Buglose, uno de los principales lugares de peregrinación del suroeste a partir del siglo XV. Hoy en día, la basílica de Notre-Dame de Buglose es sobre todo conocida por su carillón de 60 campanas, único en el mundo, que ofrece varias audiciones a la semana.

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Saint-Paul-lès-Daxel lago de Christus

No muy lejos de Dax como su nombre indica, este pueblo tiene identidad propia, en particular gracias al Lago de Christus, que dio lugar a una importante actividad termal en los años 70 y 80. Restaurantes, hoteles, termas, un casino, una piscina y el complejo acuático Sourcéo descansan la orilla del lago, que sigue siendo un agradable espacio natural con sus arboledas, caminos y orillas frondosas. Subiendo por la senda que bordea el arroyo de Poustagnacq, que desemboca en el lago de Christus, se llega al Molino del mismo nombre, un vasto edificio erigido en medio de la vegetación, que alberga un afamado restaurante. Saint-Paul-lèsDax acoge también, cada año en noviembre, uno de los festivales de circo más reputados del mundo.

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Dax, ciudad termal y festiva

Dax, primer destino termal de Francia, es una ciudad activa, comercial, festiva y cultural con muchos atractivos: monumentos únicos como la cripta arqueológica del Museo de Borda, que data del siglo I, murallas galorromanas, la Fuente Caliente, el auditorio Atrium, aún impregnado del perfume de los locos años veinte, el Hotel & Spa Le Splendid, hotel de lujo de los años veinte y obra maestra mundial del Art Decó, o el establecimiento Les Thermes, un moderno edificio diseñado por Jean Nouvel. Dax cuenta además con una multitud de tiendas, bares, restaurantes e incluso un casino, además de mercados gastronómicos y el mayor mercado al aire libre del departamento que ocupa todo el centro de la ciudad todos los sábados por la mañana, y, por supuesto, un alma fiestera, que sale a relucir cada año hacia el 15 de agosto ¡en la famosa feria de Dax !

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Tercis-les-Bains,la natural

Esta antigua villa termal se encuentra en la confluencia de los ríos Adour y Luy, en un paisaje de barthes, que son zonas pantanosas donde crecen juncos, turberas, bosques de sauces, alisos y álamos, y habitadas por ponis, caballos, bueyes, cigüeñas o garzas. En la ubicación de una antigua cantera de piedra caliza se encuentra ahora una Reserva Natural Geológica de fama mundial. Es testimonio de lo que ocurrió hace 71,6 millones de años en estos antiguos fondos marinos, donde se depositaron multitud de restos animales y vegetales, como vértebras de dinosaurio. Hoy en día se pueden encontrar aquí un gran número de especies de plantas, anfibios, aves forestales y rapaces de acantilado. En este lugar se encuentra también el Muro del César, un acantilado de casi 30 metros de altura que se eleva sobre el río Adour, alrededor del cual giran muchos mitos y leyendas.

Tercis - Carrière
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Saubusse,destino termal y puerto fluvial

Siguiendo el curso del Adour por los caminos de sirga transformados en carril bici, se llega al pueblo de Saubusse. Este antiguo puerto fluvial, pesquero y comercial ofrece un entorno agradable para pasear o tomar algo en una terraza. Los muelles del Adour están habilitados para la pesca de doradas, lubinas o eperlanos. Los amantes del senderismo o de la bicicleta pueden tomar la senda de los «barthes« desde el antiguo puerto o seguir el Adour por la ruta Scandibérique. A apenas un kilómetro del pueblo, el centro termal de Saubusse dispensa cuidados desde hace un siglo aprovechando los beneficios del manantial de Raja y su agua clorada a 39 grados.

Saubusse
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Port-de-Lanne,el Adour en el corazón

Más al sur, en un apacible meandro del río Adour, se encuentra el pueblo de Port-de-Lanne, antigua etapa del comercio fluvial entre Gascuña y el puerto de Bayona. El Museo de la Navegación Fluvial y de la Pesca, ubicado dentro del pueblo, repasa esta historia gracias a la paciente labor de recopilación y conservación llevada a cabo por la familia Lataillade. Con salida de Port-de-Lanne, numerosas rutas a pie y en bicicleta permiten impregnarse de estos paisajes tan particulares, donde el Adour marítimo se explaya en toda su longitud por la llanura antes de alcanzar los tumultuosos graves pirenaicos en Bec-du-Gave, a algunos cientos metros al sur del pueblo, para luego ir directo al océano.

Port de Lanne
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Hastinguesy la abadía de Arthous

Fundada en 1289 por John de Hastings en un promontorio, la bastida de Hastingues ofrece unas magníficas vistas de los gaves («río» en gascón) y la llanura. Una imponente torre fortificada del siglo XIV da la bienvenida al pueblo. Detrás se esconden las casas de entramado de madera con contraventanas rojas, y algunas joyas medievales como la casa del Senescal, al más puro estilo inglés, o la casa de los Jurats, frente a la iglesia de Saint-Sauveur en la plaza mayor. Pero la verdadera joya de Hastingues se encuentra debajo del pueblo: la antigua Abadía de Arthous es uno de los conjuntos románicos más bonitos de las Landas, fundado en 1167. La abadía es ahora el Centro Departamental del Patrimonio y organiza eventos y exposiciones accesibles para todos, con un museo interactivo que repasa la milenaria historia de esta zona en la que confluyen los territorios de Gascuña, País Vasco y Bearne.

Hastingues
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Peyrehorade,capital gastronómica

El pueblo de Peyrehorade, a orillas del río, se ha ganado su fama de capital gastronómica. Su mercado semanal, cuyos registros más antiguos se remontan al siglo XIV, acoge cada miércoles a casi un centenar de comerciantes, artesanos y productores locales. Una oportunidad para disfrutar de los copiosos desayunos que se sirven desde las 7 de la mañana en los mesones y restaurantes del pueblo, si bien su especialidad son las famosas manitas de cerdo. Al mismo tiempo, en el mercado de abastos, se venden productos de oca y pato y otras aves típicas de la región. En Peyrehorade se encuentra también la sede de la Maison Barthouil, especializada en salmón ahumado a la antigua y foie gras, que abastece los mejores restaurantes del país. Peyrehorade es además el centro de la zona de producción de kiwis del Adour, que cuenta con cerca de 350 productores.

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Sorde-l’Abbaye,menuda historia

A poca distancia de Hastingues, en la orilla derecha del gave de Oloron, se erige la Abadía de Sorde un importante conjunto histórico del siglo XI. Un lugar solemne en el que todo invita a la contemplación: la iglesia abacial, la villa de los abades, la sala capitular, el claustro, el refectorio, la sacristía y la terraza verde, sin olvidar la galería subterránea de 70 metros que conduce al embarcadero y que hace de este conjunto un lugar único en Francia. El pueblo de Sorde atestigua varios milenios de historia, desde los refugios prehistóricos excavados en el acantilado de Pastou hasta las villas y termas galorromanas, pasando por las murallas medievales y el famoso paso de los españoles, vestigio de las guerras entre Francisco I y Carlos V. Sorde es también el punto de partida de las excursiones en kayak o en stand-up paddle por el Gave d’Oloron.

Sorde l'abbaye
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Pouillon, naturaleza y relax

En dirección al norte, hacia Chalosse, disfruta del encanto de los pueblos de HabasCauneille, Labatut o Misson, antes de detenerte en Pouillon, un pueblo de 3000 almas en cuyo centro se erige la iglesia de San Martín. Construida en el siglo XI, fue fortificada durante la Guerra de los Cien Años. Al lado se encuentra la plaza de toros Alfred-Longuefosse, donde se celebran las tradicionales corridas landesas en primavera y verano, así como otros muchos eventos. De camino a Mimbaste, se puede descubrir a pie la Fuente de Bidas, de reconocidas propiedades medicinales, así como la Capilla de Benarrucq, construida en el siglo XIX en un promontorio alejado del pueblo. El entorno del Lago de Luc ofrece rutas de senderismo y una base de actividades de ocio al aire libre con minigolf, hidropedales, pesca, petanca, tenis y juegos infantiles.

Pouillon