Parque Natural Regional de las Landas de Gascuña

El bosque en estado puro

Todo el mundo cree que conoce el bosque de las Landas, solo por haberlo visto al pasar por allí en coche o por ser capaz de identificarlo en un mapa. Pero detrás de la línea de pinos y de la aparente uniformidad de este extenso territorio se esconde un entorno natural único en Europa con incontables sorpresas.

Sabres a Moustey
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Sabres y el Ecomuseo de Marquèze

¿Qué mejor lugar para descubrir el alma del bosque landés que el Ecomuseo de Marquèze ? En la estación de Sabres, te espera la locomotora de vapor que, en un trayecto de apenas diez minutos, te transportará 150 años atrás. Estación de Marquèze bajada de todos los pasajeros. En medio del bosque, en un airial de 25 hectáreas resurge una civilización entera: casas tradicionales, granjas, campos y animales domésticos, un molino, un horno de pan, un aprisco, muebles y herramientas antiguas… Bienvenidos a la landa rural del siglo XIX con sus costumbres, su sabiduría y su ambiente bucólico. Abierto desde junio hasta noviembre, el Ecomuseo de Marquèze propone muchas actividades, exposiciones, espectáculos, conciertos y talleres. Una visita obligada a su paso por Las Landas.

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Commensacq y el Leyre

Muy cerquita de Sabres se encuentra Commensacq, punto de partida para vivir una experiencia única: el descenso del Leyre. Este río de numerosas ramificaciones desemboca en la Bahía de Arcachon. Antes de llegar a su destino, el río ofrece casi 90 kilómetros de vías navegables en medio del bosque, bajo un túnel de vegetación. En la base de actividades al aire libre Mexico, se puede alquilar un kayak y salir a la aventura a surcar las aguas tranquilas del Leyre, flanqueado por playas de arena. Hay varias opciones: desde una vuelta de unas horas hasta toda una epopeya de cinco días con llegada a la desembocadura.  Mexico ofrece muchas otras actividades para todas las edades: búsqueda del tesoro, trazado aventura, paintball, tiro con arco, BTT, ¡e incluso esquí sobre hierba!

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Labouheyre y sus plátanos

La plaza mayor de Labouheyre está resguardada por 80 plátanos entrelazados, plantados hace más de un siglo: un conjunto único en Francia que en 2012 recibió la consideración de Árboles Destacados de Francia. 

Bajo ellos tiene lugar cada domingo por la mañana uno de los mercados más bonitos del departamento, donde venden desde ostras de la Bahía de Arcachon hasta aves de Chalosse o quesos de los Pirineos. Labouheyre también acoge ferias, salones e incluso un festival de diseño de prensa muy concurrido en julio. Dentro del mismo pueblo se encuentra el lago de la Peyre, con playa y zona de baño con socorrista, para quienes prefieran no tener que recorrer los 30 km que hay desde el pueblo hasta la costa.

Labouheyre platanes
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Solferino, la granja modelo

El pueblecito de Solferino es una auténtica curiosidad. Napoleón III, artífice de la repoblación del bosque de las Landas y creador de la estación termal de Eugénie-les-Bains, adquirió, en 1857, 8000 hectáreas de landa para crear una finca imperial agrícola modelo. Se construyeron entonces 38 casas-granjas siguiendo un plano estrictamente simétrico para alojar a los trabajadores. A ellas se sumaron diez las casas de los artesanos, enfrentadas a  lo largo de la calle principal que desemboca en la iglesia Sainte-Eugénie, rodeada por el ayuntamiento, la escuela y la casa parroquial, todo ello atravesado por la vía del ferrocarril que comunicaba Francia con España. ¡Una utopía agrícola digna de la conquista del oeste americano! Y que se mantendría viva hasta principios del siglo XX, después de lo cual el pueblo recuperó su vocación agrícola corriente. Pero sus edificios y su planta simétrica testimonian de esta curiosa aventura.

Solférino chapelle
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Morcenx, tierra de manantiales

Los landeses conocen Morcenx principalmente por su estación de trenes, parada de la línea  Burdeos-Hendaya. Sin duda, merece la pena bajarse en este pueblo ubicado a las puertas del bosque por su patrimonio natural y, sobre todo, sus manantiales milagrosos, que abundan en los alrededores del pueblo. Un circuito permite recorrer estas extrañas construcciones, a veces perdidas en medio del bosque, donde los landeses venían  –y algunos aún siguen viniendo– para protegerse de la mala suerte.

Dentro del pueblo, el Domaine de Moré alberga un notable edificio del siglo XVII, así como un estanque, zonas de picnic, sendas para pasear y un arboreto. Ideal para hacer un descanso. Todos los años a finales de abril, Morcenx acoge Festirues, un gran festival de artes callejeras, con espectáculos circenses, teatrales, musicales y humorísticos.

sources morcenx
Source miraculeuse
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Arjuzanx, un oasis de naturaleza

No muy lejos de Morcenx queda la Reserva Natural de Arjuzanx, con una extensa superficie de 2600 hectáreas. Destaca su lago con unas aguas de calidad excepcional y una playa de arena fina muy apreciada por los vecinos y los turistas. Aquí es posible hacer kayak, vela, paddle-surf, hidropedal, o dar una vuelta a pie siguiendo las sendas de visita y senderismo. Arjuzanx es además el principal lugar de invernada de grullas en Francia. De mediados de octubre a mediados de marzo, miles de aves migradoras afluyen a este lugar donde encuentran las condiciones ideales para pasar el invierno. Un suntuoso espectáculo del que disfrutar a primera hora de la mañana o última hora de la tarde…

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Brocas, hierro fundido y amabilidad

Brocas fue un enclave importante de la Haute-Lande gracias a las forjas que dieron renombre al pueblo desde la primera mitad del siglo XIX. Puede visitarse el alto horno, el taller, el pajar para carros, la casa de los trabajadores y la antigua molinería que ahora alberga el Museo de la Forja, donde se recuerda este pasado industrial. Otra particularidad de Brocas es el Círculo de los Trabajadores, un «café asociativo» típico de esta parte de las Landas, donde la gente viene a tomar o picar algo, hablar, jugar a las cartas y socializar. Disfruta por unas horas del ambiente de este lugar, y de la hospitalidad y la calidez humana de los habitantes de la landa. En los alrededores de Brocas, hay varios rincones naturales que descubrir como las lagunas, que son pozas de agua natural vestigio de las antiguas marismas landesas.

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Luxey, el iconoclasta

A simple vista, Luxey es  un apacible pueblo de la Haute-Lande, atravesado por el Petite Leyre con sus aguas tranquilas y sus orillas invitadoras, con su iglesia, su fuente milagrosa, sus casas de adobe y entramado de madera del siglo XVIII y su Círculo de la Unión. En Luxey también se encuentra una de las emblemáticas obras del Bosque de Arte Contemporáneo, Hello Apollo, y el taller de productos de resina que pone de relieve el buen hacer de los habitantes del bosque. Pero Luxey es también conocido por su festival Musicalarue que, desde hace unos treinta años, pone patas arriba la región cada fin de semana del 15 de agosto. Un festival único en su especie, que mezcla artes callejeras y música en pleno bosque. Pero la agenda musical de este pueblecito no se limita al festival, ya que la Salle des Cigales celebra conciertos y espectáculos durante todo el año.

Hello Apollo à Luxey
Hello Apollo à Luxey
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Sore, en el corazón del bosque

Hacia el norte en dirección a Sore, nos adentramos un poco más en el alma de esta tierra natural e intacta. La Marisma de la Plata, en el Valle del Petite Leyre, es uno de los últimos testimonios de la enorme extensión de tierras pantanosas y bosques de frondosas que era la landa antes de la plantación de pinos, y se destaca por su turberas y su flora y fauna rara y preciada. En Sore también se encuentra  la Puerta de los Ingleses, resto de las antiguas fortificaciones de la localidad en el siglo XIII, y Los Balcones del Leyre, una senda a lo largo del Petite Leyre que pasa al lado de un manzanal  donde se cultiva la famosa manzana de Sore, una variedad de manzana local. Tras dejar Sore en dirección a Moustey, última etapa del viaje, te invitamos a acercarte hasta Pissos, donde se encuentra la base de actividades al aire libre Testarouman, a orillas del Grande Leyre, donde se puede hacer kayak, bicicleta, tiro con arco, orientación, paseos a caballo o arborismo.  

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Moustey y sus tres iglesias

A la frontera del departamento, se encuentra el pueblo de Moustey. Su originalidad reside en que tiene dos iglesias separadas tan solo por unos metros. Las iglesias de Saint-Martin y Notre-Dame llevan dándose la espalda casi 800 años. Moustey es una etapa importante de la Via Turonensis. Un hito informa al peregrino de que le quedan exactamente 1000 km hasta Santiago de Compostela. De hecho, muchas personas que se deciden a hacer el camino eligen este pueblo como punto de partida simbólico. Los amantes del arte religioso apreciarán especialmente la iglesia Saint-Pierre-èsLiens de Biganon, un conjunto de casas apartado del  pueblo. La iglesia data del siglo XI y alberga pinturas del siglo XIV recientemente restauradas. Justo al lado hay una fuente milagrosa típica de la Haute-Lande, dedicada Santa Rufina. En Moustey también confluyen el Leyre mayor (Grande Leyre) y el Leyre menor (Petite Leyre), en el enclave de Hourc d’Eyre. El lugar perfecto para echar el kayak al río, o recorrer sus orillas a caballo, a pie o en bicicleta por las muchas rutas de senderismo que atraviesan el bosque.

Moustey